Por Elvira Orozco Vital
Santiago de cuba.- Próxima al balcón del Ayuntamiento de la Ciudad Héroe, donde Fidel Castro Ruz anunció a los santiagueros el triunfo de la Revolución cubana, el 1ro de enero de 1959, una gigantesca bandera cubana ondea majestuosa, justo cuando al llegar la medianoche, se desplegó íntegra, como signo de buenos augurios para esta sur oriental ciudad y firme expresión de la voluntad de los santiagueros de enfrentar los nuevos desafíos del 2011.
Era la celebración del aniversario 52 de la Revolución cubana, y ella, admirada por los hijos de esta tierra de los Maceos, donde reposan los restos de José Martí, fue el centro de atención en ese instante feliz en que fue reverenciada por fuegos artificiales, prologados aplausos, vivas a Cuba Libre, a Fidel y a Raúl.
Cerca de 45 minutos duró el festejo, evocación histórica que en tres momentos conmovió a los presentes, entre los que se encontraban las máximas autoridades del Partido y el Gobierno, y una nutrida representación del pueblo santiaguero, entre ellos, los que cada año para esta fecha no dejan de venir, desde distantes lugares, a esta sur oriental provincia.
Portada por el Pelotón de Ceremonia de las Milicias de Tropas Territoriales de Santiago de Cuba, y al compás de las gloriosas notas del Himno Nacional, interpretada por la Banda Provincial de Conciertos, bajo la batuta del Licenciado Alcides Castillo Peñalver, la enseña de la estrella solitaria ascendía con las campanadas de la Catedral, toque que dio la bienvenida al primer día del 2011 y al año 53 de la Revolución cubana.
El espectáculo, concebido por José Pascual Varona, Pini, director de esta propuesta original, trajo a la actualidad, desde los personajes vestidos a la usanza del Siglo XV, una representación de aquel minuto que dio vida a españoles y cubanos, con la lectura del bando de la época colonial en el acto fundacional de la Villa de Santiago de Cuba, en julio de 1915, hace 495 años.
Simbólicamente representados por actores de Calib�n Teatro, Macuba y Gestus, dialogaron en una suerte de reencuentro en el tiempo, el adelantado español Diego Velásquez y O POMPA, viva representación del criollo cubano, quien expresó la voluntad de esta generación de santiagueros de defender las conquistas de la revolución, con ese gracejo al hablar que hizo gala de la sabiduría popular.
La actriz María Teresa García, evocó el gesto patriótico del que fuera primer Alcalde de este municipio elegido mediante el voto popular el 1ro de junio de 1901: Don Emilio Bacard´´i Moreau, quien instauró la ceremonia del izamiento de la bandera cubana en Santiago de Cuba.
Luego, el especial saludo, muy patriótico a nuestra enseña nacional y al pueblo santiaguero por el diputado al Parlamento cubano Roberto Álvarez Solano, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Santiago de Cuba.
Fue una fiesta de singular expresión, de criollísima cubanía, y justo en el lugar que acuña la tradición centenaria, artistas santiagueros rememoraron aquel minuto que otrora despidió el año 1900 y abrió las puertas a 1901.
Una ceremonia que contó con una multitudinaria representación de la nueva generación de santiagueros, jóvenes en su mayoría, que fueron espontáneamente acompañados por sus madres, novias y demás familiares al Parque de Céspedes, a ver ondear la bandera cubana.
En breves declaraciones para CMKC Digital, el actor y director Pascual Pini define cada instante como un tributo a la heroica Santiago y explica: “Están dedicados A mi ciudad, en homenaje al 495 de la fundación de la Villa, al Siglo XIX cubano en que nace la fiesta a la bandera, materializada por Emilio Bacardí, e inicio con la obra Irá a Santiago, los versos del poema de Federico García Lorca, un arreglo para coro y orquesta de Roberto Valera, especial para el Orfeón Santiago, que está celebrando sus 50 años de fundado por el maestro Electo Silva Gaínza.
Luego es apoyada musicalmente por la salida de Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig e interpretada por la soprano María Isabel Prado, basada en la novela homónima de Cirilo Villaverde, y la contagiosa alegría del pueblo por el advenimiento del nuevo año, que cantó y bailó al compás de esa página de Miguel Matamoros, el que Siembra su Maíz, interpretada por Los Guanches, acompañados del pregón de Berta Hechavarría y una pareja de baile del Ballet Folclórico de Oriente.
Junto a ese ambiente citadino, se iban mostrando en grandes pantallas, las imágenes que recorrieron la historia de finales del Siglo XIX hasta nuestros días, y en este elenco de lujo, también estuvieron el trovador Luis Felipe Veranes, conocido popularmente como Felipón, el guitarrista concertista Aquiles Jorge, y la Steel Band, del poblado de El Cobre, que supo imbricar a su estilo ese inolvidable tema: Imagine, del ex Beatle John Lennon, su permanente llamado a la paz y de repudio a las amenazas de guerra que se ciernen sobre el planeta.
El adiós al último día del 2010, fue una mezcla de tradición y leyenda que viene de la mano cada 31 de diciembre, cercana a la hora 12, para que los lugareños pudieran comprobar como flameó la bandera tricolor en lo alto del Ayuntamiento, y cómo se mostró: desafiante y esperanzadora al mismo tiempo, no cabe dudas, trae buenos augurios para el 2011 que recién acaba de comenzar. Enhorabuena!

